Helado de café

El sabor del café es uno de los más populares del mundo. Su aroma es tan intenso que se utiliza en muchas recetas de repostería. De hecho, aunque nos encanta comenzar el día con una taza de café intenso, hay muchas otras formas de disfrutar de su sabor. Aquí te contamos una receta “cafetera” perfecta para el postre.

 

Se trata de una receta especial porque no necesitamos huevo ni máquina para hacer helados. ¡Es sencillísima y, a la vez, muy refrescante! Si la haremos para los más pequeños recuerda utilizar café descafeinado.

 

¿Qué necesitamos para hacer helado de café?

200 ml de leche condensada
3 cucharadas de café
Dos cucharadas de agua
600 ml de nata

 

¿Cómo lo hacemos?

Para hacer esta receta vamos a utilizar una batidora de repostería para mezclar bien todos los ingredientes. Tenemos que tener en cuenta que conseguir la textura adecuada es lo más importante para que el helado salga perfecto.

  1. El primer paso es mezclar la leche condesada con el café bien diluido y mezclarlo con la batidora de varillas. Si has hecho el café por la mañana con una cafetera de goteo es probable que haya sobrado algo, por lo que podemos utilizarlo para hacer el helado. Si no es así, lo hacemos en un momento con cualquier modelo de cafetera.
  2. Cuando esté mezclado, añadimos la nata y batimos hasta lograr una consistencia cremosa, en concreto hasta que aparezcan surcos. Esas marcas nos indicarán que tenemos la textura idónea.
  3. Vertemos el helado en un recipiente de cristal o incluso de acero, porque conserva mejor el frío y lo introducimos en el congelador. Para evitar que se cristalice, transcurrido una hora removemos la mezcla y volvemos a introducir en el congelador al menos durante cuatro o cinco horas.

 

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Con estos sencillos pasos, tenemos un helado de café cremoso y refrescante, perfecto para las sobremesas.